Pueblo
milenario con un patrimonio arquitectónico
muy amplio que le ha hecho merecedor de
su declaración como Conjunto histórico-Artístico.
Más allá del valioso patrimonio,
está el encanto de sus calles y
vecinos que han conservado con mimo estos
valores, por lo que la población
sorprende al visitante que aún
no lo conoce.
El municipio conserva además un
ambiente tranquilo y apacible. Esto permite
disfrutar de sus numerosos atractivos,
muchos de ellos poco conocidos, dada la
diversidad de paisajes y la extensión
del poblamiento, en el que abundan aldeas
y poblados mineros.
El origen de Almonaster
se relaciona con un establecimiento religioso
de la época visigoda próximo
al actual fortaleza. Este asentamiento
fue ocupado prontamente durante la dominación
musulmana.
La ocupación
musulmana dota a la ciudad de mezquita
en el Siglo X y de una población
circunscrita al recinto amurallado. En
1267 Almonaster pasa, junto con el resto
de la Sierra, a formar parte del alfoz
de Sevilla, viéndose inmersa en
las refriegas fronterizas con el reino
de Portugal.
Almonaster cambió
numerosas veces de status y propietario.
Fue señorío eclesiástico
entre 1285 y 1574, villa de realengo hasta
mediados del siglo XVIII, en que es vendida
a un privado, para recuperar la corona
su soberanía a finales de este
siglo. A lo largo de estos años
de ocupación y repoblación,
los habitantes de Almonaster abandonan
la fortaleza y el caserío se extiende
al llano próximo, lo que aumenta
la población de las "cortes"
o aldeas agrícolas.
En el siglo XIX, el
municipio pasa a depender administrativamente
de la recién creada provincia de Huelva
y se inicia, ya en la segunda mitad la explotación
de los recursos mineros existentes al Sur del
termino. Se originan allí numerosos núcleos
de población, algunos con vida efímera,
y otros que subsisten pese haber sido clausuradas
las minas.
Las
fiestas de la Cruz son quizás una
de las manifestaciones folclóricas
más atractivas de la Sierra. Se
celebran en Almonaster el primer fin de
semana de Mayo, en la aldea de Veredas
el segundo, y en la de Agua Fría
el último de Abril (Estos dos son
variables). El ritual de las fiestas de
las cruces de Almonaster es muy complejo,
con características diferentes
entre la Cruz del Llano y la de La Fuente,
pero tienen como factor común el
rico y competitivo exorno que realizan
de las cruces y aledaños, el protagonismo
de la mujer en estos rituales y la riqueza
y colorido de los cortejos que tiene lugar
en la mañana del domingo.
La fiesta tiene
distintos momentos, el domingo de chubarba,
la tarde de flores, la noche de los pinos,
el romero o domingo de cruces -que es
el acto más vistoso-, el lunes
de cruces y las giras, en un largo y complejo
ritual.
La
romería de Sta. Eulalia, el tercer
fin de semana de Mayo, congrega a cientos
de forasteros, lo que le otorga rango
de fiesta supralocal. El sábado
en Almonaster es "el poleo"
o traslado del simpecado en una larga
peregrinación hasta la ermita,
situada a 20 kms. al Sur. Buena parte
de los Almonastereños pernoctan
en la aldea que se ha configurado en torno
a la ermita.
Respecto a los
recursos gastronómicos, destacan
la calidad de los productos derivados
del cerdo ibérico, así como
los quesos de cabra elaborados artesanalmente
en las aldeas, la miel y el anís
y los licores fabricados en la Estación
de Almonaster en la destilería
Anisados La Hormiga. Entre los platos
típicos, las sopas de olores, la
sopa de carnaval, el adobao, el guiso
de pobre, tortas del cura, perrunillas,
pestiños, rosas y magdalenas.
1.
El castillo.
El castillo
es un recinto amurallado que contiene
en su interior a La Mezquita.
2
.La mezquita.
La
Mezquita es el único ejemplo de
oratorio islámico que se conserva
en la Sierra.
Permanece
abierta sábados y domingos, pero
es posible concertar visitas otros días
dirigiéndose al Ayuntamiento.
3.
La Iglesia de San Martín.
Comenzada
a finales del siglo XIV, está encuadrada
en la línea de las iglesias gótico-mudéjares
sevillanas.
En ella
podemos destacar la Puerta del Perdón.
4.
Ermita de Santa Eulalia.
En
su interior destacan unas interesantísimas
pinturas al fresco gótico-tardías
del siglo XV.