Esta
población tiene como principal atractivo
el constituir un excelente mirador sobre
el embalse de Aracena, cuyas riberas son
un recurso turístico de primer orden.
Los alcornocales de sus alrededores presentan
un magnífico estado de conservación,
con ejemplares espectaculares, y es muy
interesante y poco conocida la iglesia parroquial
de San Pedro y San Pablo. Igualmente, la
feria de ganado de silla y tiro constituye
una curiosa reliquia de los antiguos mercados
ganaderos, que tenían en otro tiempo
gran transcendencia y de los que hoy a penas
quedan huellas.
Existen en su término
enterramientos con una antigüedad de unos
cuatro mil años en el paraje conocido
como San Salvador. También existen restos
de la cultura romana y vestigios visigodos datados
entre los siglos V y VII.
El origen núcleo de población
se remonta a la época de las repoblaciones
cristianas efectuadas por colonos, gallegos
y leoneses o con el posterior periodo castellano.
La tradición atribuye al origen de la
población a la instauración de
una venta próxima a una morera que le
dio el nombre actual.
Este humilde núcleo
pasó a depender de Aracena, y como tal
estuvo unido a su suerte.
Puerto Moral se emancipó
en 1817 otorgándosele el título
de villa por el monarca Fernando VII.
El lento retroceso demográfico
que sufrió esta población durante
la primera mitad del siglo actual se frenó
en la década de los sesenta gracias al
impacto provocado por la construcción
del embalse de Aracena, a 5 kilómetros
de la población, ya que el empleo que
promovieron estas obras permitió el crecimiento
demográfico de uno de los municipios
más pequeños de la provincia,
justamente en la década en la que la
sangria demográfica sacudió mas
duramente a las áreas rurales serranas.
El primer domingo
de abril tiene lugar en Puerto Moral la
feria de ganado de silla y tiro, la primera
del ciclo ferial andaluz, que fue fundada
en 1893 por el alcalde Julián Navarro
Flores. Se trata del principal acontecimiento
festivo del pueblo.
El último
domingo de julio se celebra la fiesta conocida
como "La Alcaldesa", surgida tras
la proclamación en 1956 de la Virgen
de la Cabeza como alcaldesa perpetua de la villa.
La fiesta se prolonga de sábado a lunes
y tiene como principales manifestaciones la
actividades festivas y el baile.
Las
peculiaridades gastronómicas son comunes
al resto de la sierra. Entre los platos locales
destacamos las sopas de caldillo y el ajogañán,
elaborado con pan, ajo, patata, bacalao, cebolla
y pimiento rojo.
Fuente.
La
fuente-abrevadero situada en la entrada
del pueblo es un elemento popular con
atractivo, como los restos de molinos
existentes en la Ribera de San Pedro,
en las proximidades de la población.
Iglesia.
Es
imprescindible detenerse a visitar la
pequeña pero muy hermosa iglesia
de San Pedro y San Pablo, cuya visita
nos puede facilitar la amable vecina que
es depositaria de la llave. Es un edificio
peculiar, sin estilo predominante definido,
cuya parte original algunos atribuyen
al siglo XIII, y que ha conocido sucesivas
ampliaciones y reformas entre los siglos
XV y XVIII,
por lo que en sus formas
sencillas de ermita rural hay constancia de
elementos góticos-renacentistas y barrocos.
Ermita.
A la ermita de San Salvador
a 3 Kms. al norte de la población se
accede por un camino que se inicia en la plaza
del rodeo. Se trata de un inmueble de una sola
nave y factura gótica, con los característicos
arcos transversales apuntados, construidos en
mampostería.
Pantano. El
pantano de Aracena, a 5 kilómetros
de la población, constituye un
recurso turístico de primer orden
que es administrativamente compartido
con otros municipios, aunque Puerto Moral
es la localidad más próxima
y en su término se ubica el principal
acceso, la presa y el poblado anejo. Se
trata de un recurso turístico de
amplias posibilidades para la pesca.