Cortegana empieza el ciclo festivo a finales de febrero con el carnaval, resurgido con gran fuerza en los últimos años. Los días de despedida de la carne se ocupan en pasacalles, actuaciones en los casinos, entregas de premios, bailes de disfraces y entierro del chorizo, que termina con la degustación del típico producto ibérico en la Plaza del Prado.

De gran raigambre en el pueblo es la Semana Santa, en que las cinco hermandades organizan desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección actos de Vía Crucis. El Domingo de Resurrección tienen lugar dos celebraciones muy populares: la quema del judas y el comienzo de las salidas al campo, que duran tres días, en los que se degustan los típicos bollos de matalaúva en forma de palma, acompañados de huevos cocidos pintados de colores.

Continúa el ciclo festivo con la romería de San Antonio, la celebración por excelencia del municipio y una de las más populares de la Sierra, el fin de semana siguiente al de la festividad -13 de junio-, organizada por la Hermandad del Santo. En ella se procesiona desde la ermita del Calvario hasta la de San Antonio, en la aldea de La Corte, se celebra rosario nocturno y se regresa al día siguiente a la iglesia parroquial.