El ciclo festivo se inicia con la Pascua, en Semana Santa. Cuando acaban los oficios a media noche del Sábado Santo, se saca la imagen del Resucitado.

El segundo domingo de mayo se celebra la romería de la Virgen de la Coronada, trasladándose el pueblo en carroza o a caballo hasta la ermita, mientras el simpecado es transportado en un carroza tirada por bueyes.

Muy curiosa aunque decaida ultimamente es la fiesta de San Juan, el 24 de junio, momento en el que se planta un gran chopo en la puerta de la iglesia traido a hombros por los mozos.

La fiesta de agosto celebra el día de la Patrona, la Virgen de los Remedios, cuyo hito más destacado es el toro de fuego. Se montan en la plaza los tradicionales bailes y se aprovecha el chopo plantado para juegos de cucaña.

En cuanto a las especialidades gastronómicas, estas giran en torno a las matanzas caseras. Entre los platos típicos destacan las chanfainas, guiso que se preparan en las matanzas con visceras, hortalizas y aderezos de aromáticas.

Es también significativa la pervivencia de actividades artesanales, y prueba de ello es la reciente apertura de un Museo de Artesanía. En el museo destaca el singular legado de José Navarro Pérez, que trabaja la madera con formas tradicionales.