El antiguo poblamiento de la comarca se inicia con el aprovechamiento de su riqueza en metales, pero su historia está marcada por algunos acontecimientos de gran trascendencia: el proceso de colonización medieval por hombre libres procedentes del Norte, que a condicionado algunos de los rasgos culturales y la configuración urbana; la situación fronteriza, que obligó a establecer y mantener un sistema defensivo para hacer frente a las amenazas de conflictos bélicos con Portugal, incidentes que provocaron ocasionales crisis económicas y el proceso de ocupación del territorio y aprovechamiento de los recursos que convirtió a la comarca en los siglos XVI y XVII en una región prospera y demográficamente dinámica. Desde el siglo XIX, la apropiación de los bienes comunales con las clases burguesas, que impuso el predominio de la gran propiedad; los tímidos desarrollos industriales emprendidos a caballo de los dos últimos siglos, que no llegaron a cuajar y la incapacidad del sistema de aprovechamientos tradicionales para modernizarse, tuvieron como resultado la crisis del mundo rural y la expulsión de una parte importante de los habitantes de la comarca hacia las ciudades y regiones más ricas.