|
Existen
numerosos indicios de un temprano poblamiento, ligado a la explotación
de los recursos mineros; así lo testimonian abundantes restos
de poblados del Calcolítico, enterramientos, y un menhir
en el lugar conocido como las Peñas.
En
la Edad de Hierro esta zona se encuadraba en la Beaturia Céltica,
destacando los yacimientos de Arucci y Turobriga. La civilización
romana tuvo también una fuerte implantación, con gran
interés por la explotación de sus recursos minerales.
La
dominación árabe trasladó la población
a su emplazamiento actual y construyó el castillo. Su situación
fronteriza entre distintos reinos de taifas hizo que fuera frecuentemente
disputada. El Tratado de Alcañiz en 1297, asignó a
esta población una posición avanzada y vigilante en
el sistema defensivo establecido por el Reino de Sevilla.
A lo
largo de su historia, Aroche ha tenido una marcada vocación
ganadera, fruto de los enormes baldíos del campo arocheño.
Los ganados de la Mesta accedían desde Extremadura , donde
morían las grandes cañadas reales, aunque en numerosas
ocasiones el aprovechamiento de estos pastos provocase conflictos
con los pueblos de Encinasola y Moura. Esta circunstancia provocó
que el vasto espacio conocido como la Contienda permaneciera como
tierra disputada durante generaciones y siglos y disfrutara de un
status único que mantuvo sin precisar las lindes entre Portugal
y España hasta hace unas décadas.
|