En el siglo XVIII, los hombres ilustres de Cortegana aparecen asociados a actividades en México. De carácter religioso o de caridad, como Fray Alonso Giraldo de Terreros o don Pedro Romero de Terreros , que había explotado en Cortegana las minas del Monte, convirtiéndose en uno de los hombres más acaudalados de España.

A mediados del XIX se reavivó el pleito con Almonaster sobre los terrenos administrados comunalmente: la llamada Contienda. En 1898, tras diversos avatares jurisdiccionales en que Almonaster reclamaba la totalidad de las tierras, un tercio de la Dehesa de Valdelamusa, la población y la mina. Confesionarios quedaron para Cortegana, y las tierras de la Contienda, que incluían cinco aldeas, quedaron bajo la jurisdicción de Almonaster hasta la división de ambos términos municipales en 1931. Por este tiempo empieza a intensificarse la actividad minera, destacando las explotaciones de Valdelamusa, San Telmo y Confesionarios.

A estas actividades se le unen en el presente siglo las que hoy son una importante base de su economía, las industrias cárnicas. Las explotaciones mineras se abandonan en los años 80 y principios de los 90.