Tiene su origen en la época de repoblación, aunque se ha detectado la presencia humana anterior. La repoblación convierte a esta localidad en una avanzada del reino de Sevilla, en cuyo alfoz se incluye en 1253.

Incluida en tierras de realengo y dependiente del municipio de Aracena, conoció un importante aumento de la población en el siglo XIV, en que comienza a construirse la iglesia parroquial.

Lograría su independencia de Aracena por un real decreto firmado por el emperador Carlos V, en un momento en el que la corona vende este tipo de derechos para sanear su maltrecha economía.