Las fases de malestar económicos –segunda mitad del siglo XVII y primera del XVIII sobre todo- se corresponden con crisis agrícolas, enfrentamientos con Portugal, epidemias, etc.

Afectada a lo largo del presente siglo por los procesos económicos y demográficos de crisis comunes a toda la Sierra, en la actualidad la población se ve reducida a 282 personas, que se ocupan mayoritariamente en labores agropecuarias y sus actividades derivadas, como la elaboración de quesos de cabra o los jamones y embutidos.