|
En 1591 alcanza los 310 vecinos, pero la siguiente centuria compartiría
la suerte de la mayoría de los pueblos serranos, castigados
por las malas cosechas y sobre todo por las consecuencias de las
guerras con Portugal.
Las
desamortizaciones eclesiásticas de 1835 y civil de 1851 supusieron
nuevas circunstancias adversas. Sin embargo, en la segunda mitad
de siglo el descenso de la mortalidad, la explotación de
nuevas tierras y la expansión de las actividades mineras
provocaron un aumento de la población, que alcanzó
los 2500 habitantes hacia 1900.
Estos
años de aparente bonanza tuvieron continuidad: en 1905 se
inaugura el ferrocarril minero Cala-San Juan de Aznalfarache, y
en 1933 concluyen las obras de la nueva carretera a Sevilla.
Pero
esta situación era un espejismo. La profunda crisis de estas
formas de vidas rurales estalló en la década de los
cincuenta, el ferrocarril cerró sus movimientos en 1959,
y la sangría económica no se ha detenido hasta muy
recientemente..
|